Amor a los Flaming Lips

March 28, 2011

Esto es lo que hace a una banda grande. Lograr, mediante trabajo, talento y mucha (mucha) constancia, llegar de esto:

A esto…

Pasando por esto…

Y esto…

Y después entregar esto

Mucho amor a su trabajo, muchas lágrimas y sangre, y es por eso que los amo.

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Dark Side of the Flaming Lips (a primera escucha)

December 23, 2009

Mi primera descarga en la tienda de iTunes tenía que ser esta. Los Flaming Lips covereando uno de los primeros discos que marcaron mi vida. Se bajó rapidito y sin problemas. Primera sorpresa, el disco está firmado por The Flaming Lips and Stardeath and White Dwarfs With Henry Rollins and Peaches (un “and” más y no lo escucho, ja).

La portada me recuerda por alguna razón a Nirvana.

Play.

Primer track, el mítico latido del corazón. “Breathe”, espectacular, con el nuevo sonido que traen los Lips en Embryonic. Bajeo profundo y lo-fi, le da pie a “On the run”. Estos güeyes no se andan con mamadas. El disco está bien pensado. Va todo bien.

“Time” me recuerda a otro bien logrado esfuerzo por emular a Pink Floyd, toses, paneos… ¿tan rápido llegamos al reprise de “Breathe”? Se va como el agua, quiero más.

Fuck, fuck, fuck… Peaches cantando en “The Great Gig in the Sky”. Fuck. Peaches sabe cantar. Es un caos todo, un reverendo desmadre que suena increíblemente ajeno y familiar. Henry Rollins: “I never said I was afraid of dying”. No, yo tampoco he dicho eso nunca. Venga, la que sigue.

Ahhhh, caviar, lear jets y el bajo de Ivins sonando preciso. Protesta en cinco cuartos. Cinco cuartos mucho más barrocos que la de 1973, al mismo tiempo les falta esa dedicación pacheca que se escucha directo desde los estudios Abbey Road. Las voces suenan a través de un vocoder. Wayne Coyne invitó a la banda de su sobrino a grabar con ellos, es un jam pero bien orquestado. Alguien puso orden ahí, alguien definitivamente muy desordenado.

Calma distorsionada. “Us and Them”. Por alguna razón esta canción me da un poco de hueva al principio. Pero los ecos de Pink Floyd me enseñaron a escuchar los detalles en la música. Aquí no hay ecos, pero una constante en un sintetizador (¿o será un teclado viejo?) que hace que entre en un trance. “Forward he cried…” hay juegos con muchas voces de pronto. Eso es lo importante en un disco, que de pronto te sorprendan los detalles. No, no hay ecos pero soy fan. Es hermosa. Muy, pero muy cuidada y hermosa.

Prendo un cigarro. Un compañero.  El último de la cajetilla. Ni modo, ahí viene la parte más “colorida” del disco.

“Any Color You Like” es por mucho mi favorita del Dark Side de Pink Floyd. Tienen un buen reto aquí. Bien, empieza funky, llena de guitarras chillantes. Arreglitos minúsculos y el piano Rhodes con sonido giratorio. Una rola para lunáticos. ¿Y si  prendo otro cigarro?

Calma.

El lunático está en mi cabeza, y me gusta lo que me dice. Escucho las babitas, sí hay un delay. Quiero que mi vida tenga delay. Los lunáticos, y los lunáticos hablando como lunáticos están sonando en mis bocinas. Esto es vida. Sí. Un momento para dejar todo lo que estaba haciendo.

Y termina como debe ser. Piel chinita y toda la cosa. “Eclipse” sabiduría pura. Lágrimas. Latidos de corazón.

No hay lado oscuro de la luna, de hecho, toda está oscura.

¿Otra vez?

Va.

Los que logran hacer una buena reinterpretación de las obras maestras son merecedores de un embrujo. Vengan las brujas para los Flaming Lips. Bravo.